Los jabones de Alepo, también conocidos como el oro verde de Alepo, son famosos por su autenticidad. Fabricados según métodos tradicionales, son apreciados por sus beneficios y su suavidad para la piel. Estos jabones ancestrales, símbolos de la tradición artesanal siria, se han convertido en elementos esenciales en las rutinas de belleza por su eficacia e historia.
Najel perpetúa este legado desde 1895 como maestro jabonero. El saber hacer y los secretos de fabricación se transmiten de generación en generación. Los jabones de Alepo Najel son una concepción artesanal, un compromiso con la calidad y la autenticidad. Nuestra fábrica de jabón familiar en Alepo es la cuna de nuestro saber hacer, donde cada jabón se elabora meticulosamente con pasión.
La receta secreta: se fabrican con aceite de oliva y aceite de bayas de laurel saponificadas. Desde hace varios siglos, desde finales de noviembre hasta finales de marzo, la fabricación del jabón más antiguo del mundo se repite según un proceso inmutable.
No contiene perfume sintético ni conservantes. Sus virtudes para la piel son reconocidas en todo el mundo.






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PASO 1

Saponificación

La primera etapa de fabricación para la saponificación consiste en calentar el agua y el hidróxido de sodio en un enorme caldero hasta una cierta temperatura, y luego añadir el aceite de oliva. Dejamos calentar la preparación durante 12 horas y la dejamos reposar. Una de nuestras mayores ventajas es calentar la pasta de jabón por arrastre de vapor, lo que nos asegura un mejor control de la temperatura. Si es demasiado elevada, las virtudes de los aceites se pierden.

Al día siguiente, calentamos y mezclamos el contenido del caldero, y luego añadimos el aceite de bayas de laurel (previamente filtrado). Los ingredientes se combinan cuidadosamente para formar la base del jabón, garantizando una composición beneficiosa para la piel.