El champú sólido se integra en la rutina diaria de lavado del cabello. Su formato compacto se utiliza en la ducha después de humedecerlo y aplicarlo directamente sobre el cabello. Diseñado con una fórmula sin agua añadida, prioriza lo esencial en un formato práctico. Tras su uso, el cabello queda limpio y fácil de peinar, para una rutina capilar sencilla.