A menudo los olvidamos, y sin embargo, las uñas son un verdadero reflejo de nuestra salud y nuestros hábitos. Frágiles, quebradizas, blandas o apagadas: también necesitan una atención especial. Para fortalecerlas, protegerlas y embellecerlas, los cuidados de origen natural son aliados preciosos. En Najel, hemos desarrollado una gama de productos suaves, sin perfume, que combinan eficacia y materias primas de calidad. Aquí tienes nuestros consejos para una rutina de uñas completa, sencilla y sensorial.
Una crema rica para manos suaves y uñas fortalecidas
La crema de manos y uñas con albaricoque, ricino y nopal es un producto dos en uno para integrar en tu rutina diaria. Su fórmula con certificación orgánica nutre las manos y alivia la piel seca. Gracias al aceite de albaricoque, la piel se suaviza y se vuelve más flexible, mientras que el aceite de ricino nutre las uñas y las cutículas. El extracto de nopal completa esta fórmula aportando nutrición a las manos. Aplica una pequeña cantidad de crema sobre las manos limpias y luego masajea suavemente, prestando especial atención a las cutículas y la base de las uñas. Este pequeño gesto, que debe repetirse cuando sea necesario, nutre las manos y las cutículas a diario.
El aceite de ricino: un refuerzo específico para uñas dañadas
El aceite vegetal de ricino es el aliado indispensable para las uñas fragilizadas. Rico en ácidos grasos y vitamina E, es conocido por nutrir, estimular el crecimiento y fortalecer la uña. Aplica una gota de aceite en la base de cada uña y masajea suavemente hasta su completa absorción. Este cuidado se puede realizar por la noche antes de acostarse, para dejar que el aceite actúe durante toda la noche. También puedes sumergir tus uñas en un baño de aceite durante unos diez minutos, una o dos veces por semana. Es un ritual simple y eficaz para recuperar uñas más resistentes.
Un bálsamo de coco para nutrir y suavizar
El bálsamo de coco, rico en manteca de karité, aceite de oliva y aceite de coco, es ideal para manos y uñas expuestas al frío, al agua o a productos de limpieza del hogar. Nutre la piel y deja un ligero aroma a coco. Coge una pequeña cantidad, caliéntala entre las palmas de las manos y aplícala sobre manos y uñas con un masaje circular. Este bálsamo también se puede usar en los pies, para las uñas secas. Su textura untuosa se funde al contacto con la piel, dejando una sensación de confort inmediato. Gracias a su acción nutritiva, ayuda a prevenir la sequedad de la piel, suaviza las cutículas y deja las uñas nutridas.
Una rutina sencilla para unas uñas sanas
Cuidar las uñas es, ante todo, apostar por la regularidad y la sencillez. Cada día, aplica nuestra crema de manos y uñas para mantener la hidratación y la flexibilidad. Dos o tres veces por semana, regala a tus uñas un tratamiento de aceite de ricino, con un masaje o un baño nutritivo. Por último, en caso de sequedad o necesidad de protección, envuelve tus manos con nuestro bálsamo de coco, para un velo nutritivo sobre las manos.
Unas uñas fuertes, brillantes y bien protegidas son el reflejo de un cuidado diario adaptado. Gracias al aceite de ricino, al bálsamo de coco y a nuestra crema de manos y uñas, regala a tus manos un ritual completo y sensorial. Sencillos y eficaces, nuestros cuidados Najel cuidan tus uñas día tras día, con total suavidad.








